Me miran pensando que estoy un poco loca. Lo piensan porque he llegado la última, con mucha diferencia además , y estoy contenta, exultante. Ellos no saben. No saben que hace un año estuve tan enferma, que no contaban con mi recuperación. No saben lo que ha sido recuperar mi vida, con horas y horas de rehabilitaciones, horas y horas de dolor. No saben lo que es volver a ser yo. Sé que he sido una afortunada y por eso estoy aquí, por una promesa. Durante mi lucha, mi meta era poder presentarme a la San Silvestre, y por eso hoy soy la mujer más feliz del mundo.