27 DE DICIEMBRE DE 2026

Los atletas de la competición de San Silvestre Salmantina, sólo sintieron una brisa de viento pasar junto a ellos. Había pasado ante ellos un misterioso atleta que ganó la competición con récord mundial. Incluso los atletas jamaiquinos que estaban participando, quedaron sorprendidos frente a tal atleta, que escribió su nombre en los registros de la competencia como Hermes, sintiéndose como tortugas frente a él. Hermes, no esperó a recibir la premiación, sólo siguió hasta su casa, pues tenía que preparar el almuerzo, algo que disfrutaba mucho de este mundo. Al parecer estaba poseído, porque después de comer, continuó corriendo, sin parar, hasta morir. En la vida después de la muerte, siguió corriendo, incluso triunfando sobre los ángeles más rápidos. Había nacido para triunfar en lo que más le apasionaba, correr. Al ganar sobre todos los seres más rápidos del universo, pensó en otros competir con otros seres de otros universos.