27 DE DICIEMBRE DE 2026

Todo está preparado en el Paseo de San Antonio, sólo falta la señal. Niñez gatea, gira y se distrae mientras espera, pero cuando dan la salida, se yergue y se pone en movimiento imitando a los demás. Juventud avanza despreocupada, convencida de su capacidad para coronar cuantas metas le pongan por delante. Madurez recela de sus posibilidades y busca una estrategia, se decanta por mantener la regularidad. Vejez se conforma con participar, ahíta ya de metas. Pero el triunfo es para un participante que nadie tuvo en cuenta: Tiempo, que a la altura del Paseo del Rollo pasa raudo, superando con notable ventaja a los demás. Niñez lo admira y le gustaría haber volado subido a sus hombros. Juventud lo tilda de engreído, Madurez calla y Vejez lo maldice por avaro.