27 DE DICIEMBRE DE 2026

En muchas ocasiones es complicado seguir adelante sin un motivo en concreto por el que luchar cada mañana al despertar.
Eso mismo pensó Leticia el último Domingo de diciembre cuando una taza de café del desayuno le imploraba a salir por la puerta y conseguir sus sueños y es por ello que (aun teniendo dolores musculares) quería correr la prueba más emblemática de su ciudad.
Se colocó la indumentaria de su equipo junto a un gorro y sus cálidos guantes porque aquella mañana fue creada para los valientes.
La prueba comenzó y ella olvidó por un segundo sus problemas rutinarios, corporales e incluso del ritmo que marcaba el reloj y corrió diez kilómetros.
Al llegar a la meta tomó conciencia de la dificultad de recuperar el aliento pero también de la suerte de tener vigente un sueño compartiéndolo con miles de personas.
Y vivir es mucho más que respirar.