UN DISPARO
Catorce años después, por primera vez volvà a respirar en las calles de mi ciudad, mis pulmones se inundaron del fresco olor de la mañana, en invierno el sol escaseaba pero no la emoción de un pueblo, mi cara pálida recibÃa cada rayo de sol. TodavÃa recuerdo ese disparo, mi corazón se detiene y mi piel se eriza con gran terror, era teniente de policÃa cuando en una emboscada incriminaron mi arma y lo perdà todo.
Hoy por fin libre decidà recuperar mi vida, donde antes veÃan mis hazañas se libraba la gran carrera de San Silvestre y no lo pensé más. De nuevo un disparo me paralizó, quedé totalmente aturdido, mi visión se oscureció, empecé a sentir como una gran masa casi pasaba por encima de mÃ, pero sentà una voz que me alentaba a levantarme diciendo que era hora de correr, habÃan dado la partida.