27 DE DICIEMBRE DE 2026

Sin visión. Los ojos arrasados por la salitre del sudor que los párpados anega.
Sin oído. Late atronador el corazón bombeando sangre a los músculos fatigados.
Sin olfato. Entra el aire arrollador a borbotones rascando los pulmones abiertos de par en par.
Sin gusto. Abrumado el paladar por la saliva pastosa que se acumula en la garganta.
Sin tacto. Saturado el sistema nervioso por los pinchazos lacerantes en músculos y articulaciones.

Sin sentidos. Con la mente cuasi bloqueada y la razón supeditada a la voluntad.
Con el mundo y la vida reducidos a la imperiosa necesidad de dar cada vez un paso más.
Con todo tu ser enfocado a soportar la tortura voluntaria con el fin absurdo de cruzar una línea inmóvil.

Victorioso. Celebrando sin poder pestañear siquiera la efímera conquista de una meta que mañana nuevamente buscará.