27 DE DICIEMBRE DE 2026

Un paso, y me recuerdo a mí misma que puedo.
“Lo necesito”, me digo. Que continuar solo requiere un respiro, mis últimas fuerzas.
Otro paso, mientras recuerdo como decía el especialista, cuanto sufriría si seguía por aquella vía del desgane y la apatía.
Pienso en el futuro y el deseo de formar familia, la dificultad para subir las escaleras y el dolor que me provocan la colada y la cocina.
¡Un paso más!, no quiero pensar, quiero desmayar.
Me repito una y otra vez que puedo, que quiero, que debo.
Que, si no doy este paso, no daré muchos más; no llegare, no venceré.
Y en un torbellino de pensamientos, de pesadillas y de sueños, bajo una cortina de sudor, de lágrimas y quejidos, “un paso más” me digo, ahí está la meta.