Oye, también Papá Noel se equivoca a veces. Ya sabes, ahora hay millones de niños esperando sus regalos y las cartas le llegan por correo, email, chat y hasta por vÃdeo. Además, no solo deja los regalos en las chimeneas, sino que tiene puntos de entrega y lockers. Pero lo importante era que Martina, que estaba enferma, recibiera su regalo. La pobre se habÃa llevado un chasco enorme al ver el calcetÃn vacÃo. Asà que Papá Noel se puso las pilas y corrió hasta Salamanca con su bolsa a la espalda. ¡Y vaya sorpresa se llevó al ver a tanta gente animándole y vitoreándole! Incluso le dieron una medalla. Después siguió su camino y logró entregar el regalo a Martina. Al dÃa siguiente, los periódicos titulaban: «Papá Noel gana la San Silvestre Salmantina, y Martina por fin tiene su regalo».