27 DE DICIEMBRE DE 2026

A Mario le gustan los juegos de mesa y las carreras. Afronta cada San Silvestre elaborando minuciosamente la estrategia a seguir, como si de una mano de Risk se tratara. Evalúa la fuerza, la resistencia y la velocidad del resto de competidores, haciendo su apuesta ganadora en un Cluedo imaginario. Y se lanza a la conquista de las calles sabiendo que si cae el primero en el Paseo de san Antonio, la partida será suya. Este año, tras situarse en la casilla de salida, detecta con estupor la desubicación inicial de los ejércitos en el tablero, la ausencia total de sospechosos, la falta de fichas compitiendo por el monopolio de la ciudad. Reúne entonces todas las piezas, y compone un puzle que perfila el contorno de un rival invisible resuelto a hacerle perder el juego antes de tirar los dados.