Nadie, a lo largo de la historia de la San Silvestre Salmantina, habÃa presenciado a un corredor con esas condiciones. Para colmo, luego se pudo ver, en la grabación del vÃdeo, que salió dos minutos después que los demás participantes y que, al parecer, iba atendiendo una llamada. Dejó a todos con la boca abierta cuando rebasó a los demás competidores y se colocó en la primera posición de la carrera. Lo más sorprendente fue que, al llegar a la meta, no se detuvo a esperar la premiación. Entró, sin siquiera secarse el sudor, al hospital que estaba al fondo de la calle.