27 DE DICIEMBRE DE 2026

Martín necesitaba huir de la realidad. El mundo se había vuelto una locura durante el último día. Su trabajo era muy estresante, había discutido varias veces con su novia en la última semana y su familia se alejaba de él cada día más.
Martín decidió apuntarse a la San Silvestre Salmantina. Sabía que era la manera de escapar de su vida por un tiempo. Así que, se puso su malla y se lanzó a la carrera. Una vez en la línea de salida, sólo quería correr sin pensar en nada.
Cada zancada era un momento de tranquilidad. A medida que avanzaba, la tranquilidad se apoderaba de él. Así hasta que llegó a la meta. Ya no le importaba volver a casa y enfrentarse a su vida porque, en realidad, sus problemas no se iban con la distancia, sino con la carrera.