Nadie entendÃa como la más sedentaria del mundo mundial podÃa estar corriendo ahora mismo, por primera vez, la San Silvestre. Hasta ella misma lo pensó cuando los calambres empezaron a aparecer, pero sabÃa que, si podÃa llegar a la meta, aunque fuera la última, podrÃa conseguir todo lo demás. En los tiempos del «coaching» moderno, sudar la camiseta corriendo kilómetros, era sin lugar a duda, la mejor fórmula de superación personal.