Tienes dieciocho años, y no quieres ponerte obesa ni pasar de esa cifra de kilos que el médico te recomienda, y deseas vivamente estar en forma fÃsica para que sea verdad en tu vida el eslogan “mens sana in corpore sanoâ€, y además sabes que la personalidad se forja en el sacrificio, en la tenacidad, en los propósitos, en los sueños, en la agilidad, en el contacto con la naturaleza, en el compañerismo, en la comunicación, en el esfuerzo continuado, en todo eso menos en la dejadez, en la pasividad, en estar parada y apoltronada viendo la tele-basura o adormilada como un pajarillo desolado. Por eso te apuntas a la San Silvestre todos los años, y no te importa el ganar, ni los aplausos, ni el podium, sino eso, lo del eslogan, lo de estar en forma y reconocerte fÃsica y moralmente una heroÃna.