27 DE DICIEMBRE DE 2026

¿Mañana lloverá? Esta duda golpeaba su mente a cada momento. No quería fallar en su esperado estreno. Lo había preparado bien y a conciencia. Muchas horas con el Google Maps viendo las calles y el recorrido de la Sansil una y otra vez hasta que memorizó todo, ritmos incluidos. Parecía un curtido veterano. Como estímulo los típicos consejos de sus más allegados: Disfruta, estamos contigo, tienes nuestro aplauso, eres el mejor… Y como premio cumplir un sueño. Lejos por fin de las bombas y de los peligros de su país que seguía en guerra disfrutaba de la noche salmantina antes de la carrera. Revisó cuidadosamente sus prótesis de pierna poniéndolas a punto, y entre sueños y algunos desvelos recorría libre, feliz y seguro una vez más las calles por las que transcurriría la carrera. Su primera Sansil en paz.