Adán y Eva, y la fruta prohibida, ¡ la manzana !. Comer una pieza de fruta, una sabrosa, una apetitosa manzana, y dar la vuelta a la manzana, corriendo, haciendo ejercicio físico por las calles del barrio, en la disputa de la San Silvestre; dos operaciones saludables que fomentan la vida sana y frugal de los más pequeños, de los benjamines y alevines atletas, de Juanito, Carlitos y sus amiguitos.
Comer sano para correr, y ganar, o al menos participar, disfrutando de una exquisita, de una magnífica manzana, el último domingo del año, en el patio del cole, del Estanislao de Kostka; una tentación única, uno de los grandes placeres navideños de Salamanca en fiestas, las de la Natividad del Niño Dios.