27 DE DICIEMBRE DE 2026

Leía un libro de superhéroes. Iba sumergida en la lectura cuando de repente, alcé la vista y le vi subir. Vi al protagonista de mi historia. Me sonrió y ya con eso fui feliz. No necesité más.

En ese momento, cerré el libro. Me di cuenta de que su historia, era mejor que aquella que tenía entre mis manos.

Cuando subió al vagón, mi padre y yo empezábamos un nuevo capítulo que podría cerrar una vieja y profunda herida. Podría ser el capítulo final de aquella histórica que le tocó protagonizar. Íbamos de camino a Salamanca para correr nuestra primera carrera juntos después del accidente que casi le cuesta la vida. Desde hace 3 años, con paciencia y capítulo a capítulo a base de superación y constancia, relatamos su propia travesía. Una auténtica de verdad.