Cuando corrÃa la San Silvestre me encontré mal, el clima era cálido para la época del año, sudaba antes de correr y al comienzo me desmayé, me llevaron ante un médico de
la carrera, me tomó la tensión y cuando me iba a dar el resultado, me contó que estando en un hospital en urgencias, llegó un niño muy grave, habÃa sido atropellado por un coche el 31 de diciembre, de sus ojos cerrados cayeron unas lágrimas y murió; por fortuna, me recuperé y no dejé de pensar en la historia contada toda la noche.