28 de Diciembre, Día lluvioso, doce grados bajo el cielo Salmantino. Enfundado con ropa deportiva y brazalete negro. El gorro de Santa Claus protege mi cabeza despoblada, mis pasos salpican a cada zancada, multitud delante de mí, también detrás. El sudor resbala junto a las gotas de agua que caen del cielo gris, mi meta, llegar. Mi edad no es problema, la gente me adelanta como si nada, me paro, mi cuerpo se dobla por la cintura y mis manos buscan mis rodillas. Cojo aire, beso mi crucifijo y dirijo una mirada al cielo. Vuelvo a caminar, paso a paso voy cogiendo carrerilla, vuelvo la vista atrás y me paso el dorso de la mano por la frente. Cada vez quedan menos personas detrás. La facultad de ciencias me saluda al pasar, a lo lejos, miles de personas esperan mi llegada, cruzo la línea, va por ti cariño.