Hace un año corrÃamos como siempre, con alegrÃa, ilusión, espÃritu de superación, entusiasmo por las fechas que eran, junto a miles de personas que iban a pasárselo bien. Pero un enemigo invisible ha removido nuestras vidas , no se habla de otra cosa, nos despertamos y está presente, respiramos y está en el ambiente, comemos y está en nuestra mente, dormimos y… soñamos con la San Silvestre toda la gente, disfrutemos del deporte y del ambiente, aunque corramos individualmente con el objetivo patente, de demostrar, al enemigo hiriente, que con el deporte nos es suficiente para ser felices y conseguir asÃ, que se rinda nuestro maldito oponente.