27 DE DICIEMBRE DE 2026

Ponerse en la salida es ya una victoria, y ella lo sabe. Está feliz, entre tantos corredores, aunque no está nerviosa porque no le importa llegar la primera ni superar ninguna marca personal. Para ella la San Silvestre Salmantina es otra cosa. Significa demostrarse que sí puede hacerlo sola, sin que la lleven de la mano a ninguna parte. Porque ya es independiente y no quiere depender de nadie jamás. Respira al oír el comienzo y deja que sus pies le lleven por el recorrido, disfrutando cada uno de sus pasos, camino de la meta. Cuando cruza el final está llorando, pero de felicidad. Sólo desearía que, de alguna manera, él sepa que ella ha estado allí y, desde su celda, comprenda que jamás le permitirá regresar a su vida ni volver a maltratarla, como antes.