Quise darme por vencido tantas veces.
Lo hice porque he marchado y lo he hecho sin parar. Me he atrevido a saltar más que las vayas, los obstáculos, las situaciones, o problemas con las que me enfrento a diario. Salté, corrÃ… Y aun asÃ, quise dejarlo todo a la mitad. Pero me levanté, me superé, resistÃ, y solo no mire atrás ni me rendÃ, porque constantemente veo la pértiga. Veo a mi familia, a todos aquellos que están para sujetarme, cuando prácticamente siento que se me viene el mundo en cima. Y eso me motiva a insistir. Porque de todo público que un atleta como yo pueda tener para avanzar, ellos son mis pilares fundamentales a la hora de apoyarme, impulsarme y hacerme descansar. Por ello, aunque a veces puedan menguar las fuerzas, me lo creo, creo que puedo hacerlo y mejor que como ya lo he hecho.