En sus marcas, listos, fuera y…va en búsqueda de la gloria. La San Silvestre Salmantina cambiará su vida. Es más positivo que nunca, si ha derrotado tres veces en otras competencias a los casi invencibles Alberto Sánchez Pinilla, Ãngel Fernando Oliva y al doble campeón olÃmpico Eliud Kipchoge, sin utilizar sustancias prohibidas, no hay dudas, será el nuevo campeón.
Se acerca a la recta de la verdad. El público grita su nombre. El triunfo está cerca. Sus adversarios no pueden alcanzarlo. De repente, sale de su carril, brinca una valla, se agarra de un fornido policÃa y grita como tenor en concierto: ¡Asilo PolÃticoooo!
Todos lo maldicen. Pero a Luis no le importa nada. SonrÃe y mira al cielo:
Madre, lo logré. Soy libre…libre…libre.