VIDA
Cuando comienzas no eres del todo consciente de las vicisitudes que éste te depara, pero asumes las consecuencias, tiras hacia adelante, poniendo un pie seguido del otro y cuando te das cuenta ya has recorrido mucho más camino del que pensabas. Porque la cabeza manda, pero el corazón nos guÃa. Cada gota de sudor es la antesala del bienestar, es el pago por una satisfacción incalculable y permanente. He aquà porqué vale la pena dar ese primer paso, el que entraña una mayor dificultad, porque es el que hace posible la gesta, porque no nos confundamos, lo mejor no es haber ganado sino ser consciente de dónde has partido.