Tomo una gran bocanada de aire intentando calmar mi emoción y mis nervios, el dÃa por fin ha llegado. El camino para llegar aquà fue arduo, sin descanso, practicando todos los dÃas e intentar dar lo mejor de mÃ.
Recuerdo las prácticas, en las que intentaba superarme cada dÃa. Recuerdo cuando el cansancio borboteaba en todo mi cuerpo, al mismo tiempo que mi fiereza resurgÃa más fuerte en mi espÃritu.
«El deporte es lo que nos hace seres humanos», pensaba con ahÃnco, talvez porque correr me hace sentir libre como el viento y como una fuerza imparable.
Miro a los demás y veo en sus ojos los mismos sentimientos de emoción y ansia. Simpatizo con ellos, porque, después de todo, no es solo la lucha lo que nos mueve, es la hermandad, el gusto y el amor por el deporte lo que nos ha unido a todos.