27 DE DICIEMBRE DE 2026

Hoy Jicuri correrá sin que la vida dependa de ello, sin la preocupación de no llegar, correrá porque es su pasión, donde incluso el sol parece más cándido que en su lejana tierra natal, la sierra tarahumara, reflexiona; sensación que la aísla de los cientos de entusiastas corredores compartiendo con ella la línea de salida. 10 kilómetros sin descanso o su equivalente a 7 montañas con sus barrancas que se tragan al viento, dos encrucijadas de río y una multitud de árboles que semejan querer trepar las cimas más altas para poder tocar el cielo. Lleva las esperanzas de ganar, para sacar, aunque sea un poquito, a su familia de la pobreza, para no defraudar a aquellos que la convencieron de participar en la San Silvestre Salmantina para sorprender con su talento. A casa no volverá, no hasta que se extingan sus ansias repentinas de recorrer el mundo entero.