27 DE DICIEMBRE DE 2026

Jorge estaba muerto en vida. Pasaba sus días sumergido en una rutina estéril y absorbente, repleta de reuniones absurdas.
Se inscribió en la carrera por recomendación médica. El doctor le dijo que su cuerpo estaba en perfectas condiciones, pero que su mente estaba a punto de colapsar. Necesitaba despejarse.
Apenas comenzó a correr cuando aspiró la primera bocanada de aire fresco. Cerró los parpado y sintió el viento acariciando su rostro. A cada paso se sentía más rápido, más fuerte. Cada musculo se tensaba y entraba en calor. En ese momento ya no le preocupaba el pasado, ni le angustiaba el futuro, sólo le importaba el presente.
Casi sin darse cuenta llegó a la meta y sintió una corriente eléctrica que recorría todo su cuerpo. Nunca había estado tan contento. Había vencido a la muerte. Había vuelto a nacer.