—El deporte es una cuerda que puede sacarte del pozo —le espoleó su psicóloga mostrándole el colorido cartel de la San Silvestre.
Decidida a afrontar los huracanes que vapuleaban su mente, se dirigió a buscar su dorsal para la popular carrera.
«A esto se le llama llevar la ironÃa por bandera», pensó cuando le dieron el 2020.
Ese año habÃa sido especialmente duro para ella. Perdió a su marido y la depresión fue su única compañera de piso durante el confinamiento.
Pero el 26 de diciembre de 2021 conoció el atletismo y, desde entonces, se hicieron inseparables. Ese deporte no solo le permitió dejar atrás la ansiedad, apatÃa y agitación interior sino que también le aportó endorfinas, cobijo y confianza. Ese dÃa aprendió a correr por su vida y, cuando alcanzó la meta, entendió que hay vidas nuevas que pueden empezar justo antes de las campanadas.