**El podio**
Toda mi triste vida corriendo.
Primero corría para crecer. Después, por meterme en líos. Y, por último, de la policía.
Mi vida ha sido una carrera en la que el primer podio solo te daba la oportunidad de volver a correr mañana.
Pero entonces llegó ella.
Había tenido muchos educadores y todos me trataron bien. Pero ella miraba dentro de mí.
Un día, después de que me llevaran allí por uno de mis marrones, me dijo:
—Así que eres rápido, ¿no? Demuéstramelo.
Y aquí estoy, montado en un podio mientras ella me aplaude en primera fila.
Pero esta vez, de verdad.
Sostengo una copa en una mano y, en la otra, mi futuro.
Por primera vez, no quiero correr para huir.
Quiero correr a sus brazos.











































